Internacional

EL ÚLTIMO VIAJE: El entierro de un auto en China que desató un conflicto ambiental

​BAODING, CHINA – Lo que comenzó como el cumplimiento de una última voluntad se convirtió en un escándalo nacional y un dolor de cabeza para las autoridades ambientales en la provincia de Hebei.

​En la aldea de Baoding, la familia de un residente local decidió honrar su memoria de una forma poco convencional: utilizando un automóvil real como ataúd. El fallecido, cuya identidad se mantuvo bajo reserva, era un entusiasta de los motores que dejó estipulado en su testamento el deseo de ser sepultado dentro de su vehículo.

​UN SEPELIO FUERA DE LO COMÚN

​El funeral, que se volvió viral en plataformas como Weibo y TikTok, mostró una logística inusual. Una excavadora de construcción fue necesaria para depositar el vehículo —un sedán color plata— dentro de una fosa de dimensiones masivas, reforzada con paredes de concreto.

​A diferencia de las tradicionales réplicas de papel que se queman en la cultura china para “enviar” bienes al más allá, este entierro involucró maquinaria real, lo que atrajo la atención inmediata de los reguladores locales.

EL CHOQUE CON LA LEY DE PROTECCIÓN AMBIENTAL

​Aunque el gesto fue defendido por la familia como un acto de devoción filial (xiao), las autoridades de Hebei intervinieron citando dos preocupaciones principales:

​Riesgo Ecológico: Enterrar un vehículo motorizado sin un proceso de descontaminación previo representa una amenaza para el subsuelo. Los expertos advierten sobre la filtración de:

​Metales pesados de la batería.

​Hidrocarburos (aceite de motor y residuos de combustible).

​Líquidos corrosivos (refrigerantes y líquido de frenos).

​Reforma Funeraria: El gobierno central de China impulsa actualmente una campaña para erradicar las “supersticiones feudales” y los entierros extravagantes, promoviendo en su lugar la cremación y ceremonias simplificadas para preservar la tierra cultivable.

​CONSECUENCIAS LEGALES

​El caso ha servido como advertencia para otras familias. En China, el uso del suelo está estrictamente regulado y la contaminación de acuíferos subterráneos conlleva multas administrativas severas. En incidentes similares, las autoridades han obligado a las familias a la exhumación del vehículo para su desguace legal, corriendo los costos a cargo de los deudos.

​Este evento subraya la creciente tensión en la China rural entre las tradiciones ancestrales de ostentación funeraria y las estrictas normativas ambientales de un país que ya no tiene espacio —ni tolerancia— para los excesos bajo tierra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *